En 1989, Gamaliel Zapata junto a su socio y amigo Rolando Vallette, adquirieron 11 colmenas rústicas muy cerca de la ciudad de Temuco, en el sur de Chile. Sin conocimientos formales en el área, pero guiados por una profunda curiosidad, se propusieron trabajarlas en busca de la preciada miel. Lo que comenzó como un simple pasatiempo pronto se transformó en una pasión y en un emprendimiento que se profesionalizó poco a poco. Con el tiempo, esta dedicación dio vida a su primera iniciativa, la que llamaron: “Apícola Pilmaiquén”.
En su constante búsqueda de aprendizaje, asistieron inicialmente a ferias apícolas en Argentina para tecnificar procesos y profesionalizarse. Más tarde, ese afán de excelencia los llevó a recorrer congresos y eventos internacionales en Australia, Irlanda, España, Finlandia y Alemania, absorbiendo las mejores prácticas del mundo.
En 2018, consolidando esta trayectoria de esfuerzo y aprendizaje, Gamaliel Zapata y su familia constituyeron “Apícola Pumalal.” Durante la pandemia, la ubicación estratégica de sus apiarios en diversos entornos rurales de La Araucanía les permitió garantizar el cuidado ininterrumpido de las colmenas y asegurar la polinización y producción de miel en esos difíciles momentos para el país.
Desde entonces y hasta la fecha, “Apícola Pumalal” ha experimentado una importante evolución y crecimiento. No solo mantuvieron sus servicios tradicionales de polinización agrícola, la extracción de miel, polen, cera y propóleos, sino que también diversificaron su propuesta. Incorporaron asesorías técnicas y capacitaciones especializadas, compartiendo activamente más de 35 años de experiencia con las nuevas generaciones de apicultores de la región. Hoy, la marca combina tradición familiar, ciencia apícola y un firme compromiso con la sostenibilidad de este rubro en el sur del país.